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Ciencia para una mejor gestión de la pesquería de sardina

Ciencia para una mejor gestión de la pesquería de sardina

La campaña IBERAS, propuesta por el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y llevada a cabo en cooperación con el Instituto Portugués do Mar e da Atmosfera (IPMA) abre nuevas expectativas de conocimiento sobre el reclutamiento de sardina, algo fundamental para mejorar la precisión del consejo científico.
Las estimaciones de la campaña IBERAS, llevada a cabo en 2019, ya están disponibles

Vigo, 13 de diciembre de 2019. En el año 2018 el Instituto Español de Oceanografía (IEO), en cooperación con el Instituto Portugués do Mar e da Atmosfera (IPMA), inició una nueva serie histórica de campañas acústicas denominada IBERAS cuyo objetivo principal es la obtención de un indicador sobre la fuerza del reclutamiento de sardina. La campaña de este año se llevó a cabo a bordo del buque oceanográfico Ángeles Alvariño en el mes de septiembre, con inicio en Vigo el día 5 y finalizando en Cádiz el día 27 tras prospectar las aguas costeras entre Fisterra y Cabo San Vicente. En total se prospectaron 839 millas náuticas sobre una parrilla de muestreo con radiales paralelos con una separación de 4 millas en las zonas de mayor abundancia de juveniles de sardina y de 8 en las restantes.

La cantidad de juveniles de sardina estimada ha sido de 102 mil toneladas, equivalentes a cerca de 5.500 millones de individuos. Esta cantidad es 10 veces superior a la estimada en 2018, si bien el año pasado la campaña se llevó a cabo dos meses más tarde, en el mes de noviembre. Se destaca, además, el amplio rango de tallas de estos juveniles, con tamaño entre 8.5 y 16.5 cm. Siendo el período de puesta de la sardina muy largo, desde finales de otoño hasta mediados de la primavera, este rango tan amplio es indicador del éxito reproductivo a lo largo de todo ese período de puesta, condición que a nivel científico se considera necesaria para que pueda existir un buen reclutamiento. Por el contrario, la cantidad de anchoa detectada ha sido mínima, muy inferior a la detectada en 2018 que alcanzó las 199 mil toneladas, aunque, al igual que este año, la cantidad de juveniles había sido muy baja.

Los resultados en cuanto al nivel de reclutamiento de sardina son esperanzadores, al menos comparados con los obtenidos en 2018, pero hay que tener cierta cautela. Aún es necesario confirmar que existe una buena correspondencia entre el reclutamiento estimado a la edad 0, es decir la cantidad de juveniles estimada en IBERAS, con el estimado a la edad 1, es decir la cantidad de juveniles estimada en las campañas de primavera que el IEO y el IPMA llevan a cabo y que sirven como índice independiente de la pesquería para determinar el tamaño de la población y su estado de explotación.

Si se confirmase que la correlación entre los juveniles estimados en septiembre con los estimados en la primavera siguiente es alta, la campaña IBERAS facilitaría un indicador no sesgado (es decir, fiable) de la fuerza del reclutamiento. Esto abriría un nuevo escenario para la gestionar de forma más eficiente la pesquería, al poder predecir de forma más precisa el número de sardinas que estarán disponibles para el próximo año. En la actualidad esta predicción se basa en el escenario más posible de reclutamiento; esto es, que sea más o menos similar al que ha habido en los últimos años. Y en los últimos 13 años el nivel de reclutamiento está muy por debajo de la media histórica (1978-2018), por lo que a falta de un indicador que permita estimar el reclutamiento, como podría ser la campaña IBERAS, el valor a introducir en las proyecciones de futuro es la media de los últimos reclutamientos, cuyos valores son tan bajos que reducen la expectativa de una pronta recuperación de la población.

La gestión de especies de vida corta como la anchoa y, en las actuales circunstancias, la sardina se ve mejorada cuando es posible determinar el tamaño de la población justo antes de iniciarse la pesquería anual y para ello es imprescindible tener un estimador del reclutamiento. Es, por ejemplo, el modelo que se usa para gestionar la pesquería de anchoa del Golfo de Vizcaya, cuya estimación de reclutamiento se hace a partir de los resultados de la campaña JUVENA que lleva a cabo AZTI, Organismo de Investigación de Euskadi, en colaboración con el IEO durante el mes de septiembre.

IBERAS es una campaña dirigida a estimar el reclutamiento de sardina. Ofrece información sobre el resto de las especies presentes en el área cubierta, entre las isobatas de 20 y 100 m), pero como no cubre todo el área potencial de distribución de las mismas, ésta información es más cualitativa que cuantitativa. Como en todas las campañas de prospección acústica que lleva a cabo el IEO, en la IBERAS se hace una caracterización de todo el ecosistema pelágico, lo que incluye la toma de datos de variables oceanográficas físicoquímicas en estación y en continuo, recogida de material biológico con redes de plancton y hasta observadores de mamíferos y aves marinas. Una metodología similar a la que se utiliza en JUVENA y PELACUS, lo que permite también relacionar el reclutamiento con el resto de los componentes del ecosistema pelágico, avanzando, en definitiva hacia un conocimiento integral del ecosistema que permita en un futuro poder hacer una evaluación más precisa del mismo. Para ello, y en particular para estas campañas costeras, los buques del IEO Ángeles Alvariño y Ramón Margalef son plataformas ideales para llevar a cabo estos estudios. Cuentan con equipamiento de última generación y permiten el trabajo de hasta 13 científicos a bordo.